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Solo es cine, pero no es solo eso

Hay ciertas cosas que deben ocurrir y los factores que la gatillan son variables, algunos lo llaman destino, otros reconocen que son accidentes. Mientras conversamos de esto con Paola Grandón en Café Migas, nos explica su proyecto que la ha llevado a impulsar jornadas de cine en la ciudad, las cuales se comenzarán a proyectar en el mes de noviembre cada jueves en el Centro Cultural.

Paola Grandón, profesora de lenguaje, cantante, amante de la música, el cine y el teatro, entre muchos otros amores que uno debe tener en la vida, nos relata su proyecto que busca generar una oportunidad de disfrutar de cine de calidad, cada semana en el centro cultural. Es una idea bien simple, que de igual forma va más allá de eso, nos explica. Seguir leyendo Solo es cine, pero no es solo eso

Todas somos Guacolda: Belén de Sárraga

Por: Paola Grandón

Belén de Sárraga
Belén de Sárraga

Española de nacimiento, activista feminista y librepensadora, nace en 1873. A los 14 años se recibe de Bachiller.

Viaja a Chile en 1913 y 1915 causando gran impacto entre las mujeres por sus ideas emancipadoras y de lucha social.

En aquellos años, en Chile la clase trabajadora se traslada a las salitreras del Norte en donde un gran número de hombres y mujeres toma la fuerza laboral local. Fue así como las mujeres, inspiradas en Sárraga, denuncian la explotación patronal a la cual estaban sometidas.

Tanta fue su influencia que el pensamiento feminista librepensador y obrerista de Belén hizo eco en los grupos de mujeres proletarias que llevaban años denunciando la doble explotación por género. Así asoman Esther Valdés, Juana Roldán, Carmela Jeria. Esta última la primera obrera tipógrafo que publica bimensualmente el periódico La Alborada. Todas ellas se expresaban abiertamente feministas dando origen –además- a la conformación de los primeros Centros Feministas en el país.

La autoridad de esta española de principios del siglo XX se ve claramente en la función educativa que comienza a cobrar fuerza en aquellos días, consolidando de esta manera un movimiento social liderado por mujeres, basado en el principio de igualdad sabiendo instalar la denuncia de la discriminación de género en los distintos espacios sociales.

Bibliografía:

Montecino, Sonia: Mujeres chilenas: fragmentos de una historia, Catalonia, 2008

SIR LIBRO

Paola Grandón Espinoza
Paola Grandón Espinoza delLibro

Es tan fácil pero a la vez tan difícil hablar del libro que sólo me resta honrarlo.

A tantos lugares he viajado a través de un libro. He conocido parajes que sólo están en mi imaginación. He conocido a tantos hombres y mujeres sencillos, humildes, austeros pero de un intelecto sobresaliente. He compartido la mesa con Julio Cortázar, Jorge Luis Borges, Alfonsina Storni y tantos otros…(lástima, no me han dejado sus teléfonos) Y cómo no, he compartido una sidra con Jorge Teillier. También me he sentado en la plaza con Gabriela, Pablo, Lemebel, Diamela….

El escribir un libro debe ser muy intenso. Una parte del alma se entrega al lector para que éste haga lo que quiera con ella, sin embargo, arriesgado es el oficio de escritor pues, no siempre, sus letras son bien interpretadas por el lector.

El libro es una inversión eterna, pasa de generación en generación y traspasa vidas. El libro no tiene tregua, no descansa de ser leído y siempre, siempre tiene unos ojos para posarse en sus hojas.

En lo personal, tuve la dicha de encontrar en un libro la máxima máxima: La Tregua de Mario Benedetti. Este texto cambió mi vida.

Sólo un PERO tiene esta celebración…EL IMPUESTO al que se encuentra afecto el SIR libro. Qué acto más discriminador esto de cercenar la posibilidad de leer…claro, mientras más caros, menos posibilidad de instruirse y aprender tiene el ser humano y por lo tanto menos poder de opinión y decisión. Como no existe mayor preocupación por este tema de legislar, ABRAN LAS BIBLIOTECAS PUBLICAS, acerquen a los niños a leer a encantarse con el mundo de las letras, es gratis. Lean, lean, lean ya verán cómo, poco a poco de sus labios comenzarán a renacer nuevas palabras.

 

”Quisiera que mi libro? fuese, como es el cielo por la noche,?todo verdad presente, sin historia.?Que, como él, se diera en cada instante,?todo, con todas sus estrellas; sin?que, niñez, juventud, vejez, quitaran?ni pusieran encanto a su hermosura inmensa.?¡Temblor, relumbre, música?presentes y totales!?¡Temblor, relumbre, música en la frente?-cielo del corazón- del libro puro!”

Juan Ramón Jiménez: Quisiera que mi libro

 

Con sus piedras hago yo mi pared

Paola Grandòn Espinoza

Hay esperanzas que Chile se convierta en un país más justo y tolerante.

Por Dios que los jóvenes y adultos jóvenes podemos cambiar el futuro de esta nación que, si bien tiene cultura cívica ejemplar, aún no entiende que democracia es sinónimo de igualdad.

Creo que lo acontecido en las comunas de Providencia y Valparaíso da señales que el país necesita un cambio y, las diferencias, el vivir en la otra vereda hace que esta idea tome fuerza. En Providencia el candidato Jaime Parada ha sido electo concejal y representará a la población homosexual que existe en la reconocida comuna conservadora y dura. Este candidato a Doctor en Historia de la Pontificia Universidad Católica de Chile, dio el golpe a la cátedra y se atrevió a alzar su voz en pos de minorías sociales y sexuales, muy mal entendidas, manoseadas, vejadas y castigadas. Sin embargo, no hace falta ser homosexual para luchar por la igualdad y no sería necesario tampoco que se validen a si mismos como garantes de igualdad, pues la distancia que hay desde ahí hacia una intolerancia espejo es muy corta, es un recorrido circular. Pero pienso, debe ser un orgullo tener representación tangible y visible; he de esperar que su diferencia entregue sentido común al gobierno alcaldicio de Josefa Errázuriz.

Renglón aparte merece la primera concejala transexual elegida en Valparaíso. Zuliana Araya es reconocida legalmente como mujer y tras 33 años de ejercer el comercio sexual dio un vuelco en su andar y hoy, las esquinas y calles caminadas, se transforman en las veredas que abrirán sus alamedas políticas. Ojalá sea un aporte y logre difundir en la comunidad temas de reflexión respecto a su condición.

Ahora bien. La idea es emplazar a estos elegidos a no abanderarse ni usufructuar de su condición para sus propósitos, sin idealizar. Acá hubo una elección republicana y como tal se debe respetar, pero sin olvidar que en toda sociedad existen deberes y derechos.

Finalmente. Sé muy bien que una golondrina no hace verano y que estamos un tanto lejos del desarrollo del pensamiento sin embargo creo que, y citando al escritor nacional Pedro Lemebel, la gente está perdiendo el miedo a que se “homosexualice la vida”. Tal vez, estamos entendiendo que:

 

“para que pueda ser he de ser otro,

salir de mí, buscarme entre los otros,

los otros que no son si yo no existo,

los otros que me dan plena existencia”

(Octavio Paz)

 

Escuchemos a nuestros libros

Paola Grandón Espinoza

Redescubrir los libros, es volver a encontrarse con la historia de cada pueblo.

Entrar nuevamente a la Biblioteca Municipal de mi ciudad fue volver a entender a Gabriela Mistral: “ Gozar del milagro del libro, el placer de la palabra”. O Jorge Teiller que tanto amaba las bibliotecas de los pueblos.

Como en los añorados poblados, la biblioteca se inunda de silencio como respetando a los libros que se leen unos con otros. Recorro las estanterías y me encuentro con literatura de todo tipo; abundan textos antiguos. Hemeroteca también hay y eso debe destacarse. La prensa escrita nos informa, actualiza y educa.

De paso, observo el auditórium, un muy buen espacio que debería aprovecharse y darle vida y brindar posibilidades reales de manifestación artística.

Es deber de la familia, como primer seno de educación, inculcar a sus integrantes el placer e importancia de leer. Y no es pretexto decir “no tengo acceso”, porque en cada ciudad por muy pequeña que sea, existe una biblioteca, austera, sencilla, pero que brinda apoyo y abre las puertas al conocimiento. Recuerden al Campesino y el Saber…por muy recortado que estuviera o entregara parceladamente la información, es un texto inolvidable, porque era un texto accesible y de fácil lectura….precisamente pensado en el obrero y en el pueblo para que tuviera acceso a la educación. Por mucho que algún gobierno mandara a cercenar las páginas que mostrarían al proletariado lo que significaba “voto popular”, “democracia”, “elecciones”….o simplemente vetar información para no tener opinión.

Tal vez faltan lectores, puede ser, pero la Biblioteca Marta Brunet, acogedora y bien atendida, debe reconocerse y otorgarle el sitial que merece. No hagamos de la lectura un protagonista más de Fahrenheit 451 (Ray Bradbury, 1953); honremos a nuestra Marta Brunet…mira que Victoria y Marta ya se encuentran en las calles y veredas de la historia universal.