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El “Padrino de los Muertos Vivientes” cumple años el día de hoy: George A. Romero

George Romero creó a los zombies. Él hizo las reglas: dispararles en la cabeza, si te muerden quedas infectado, los muertos regresando a la vida… George hizo todo eso.

– Eli Roth, director

George Andrew Romero nunca se propuso en convertirse en una figura de Hollywood; sin embargo, por todas las indicaciones, fue muy exitoso. El director de la innovadora hexalogía de Dead (…de los Muertos Vivientes) nació el 4 de febrero de 1940 en la ciudad de Nueva York. Sus padres, George M. y Ann Romero, eran de ascendencia cubana y lituana, respectivamente. Creció en el distrito del Bronx hasta que empezó a ir a la Universidad Carnegie-Mellon en Pittsburgh, Pennsylvania.

Después de graduarse, empezó a grabar mayormente filmes cortos y comerciales. Él y sus amigos formaron Image Ten Productions a fines de los 60’s y todos aportaron alrededor de 10 mil dólares cada uno para producir lo que se convertiría en una de las películas americanas de horror más celebradas de todos los tiempos: Night of the Living Dead (“La Noche de los Muertos Vivientes”, 1968).

Filmada en blanco y negro con un presupuesto de apenas un poco más de 100 mil dólares, la visión de Romero, combinada con un guión sólido escrito por él y su co-fundador de Image Ten, John A. Russo (junto con lo que se consideraba entonces como un exceso de gore), le permitieron a Night of the Living Dead recaudar mucho más que lo que costó, convirtiéndose en un clásico de culto a comienzos de los 70’s y fue incluida en el Registro Nacional de Cine de la Librería del Congreso de EEUU en 1999.

Las siguientes películas de Romero fueron un poco más de bajo perfil y menos vistas, que incluyen There’s Always Vanilla (1971), The Crazies (1973), Hungry Wives (1972) (en donde conoció a su futura esposa, Christine Forrest) y Martin (1976). Aunque no tan aclamadas como Night of the Living Dead, o como algunos de sus últimos trabajos, estas películas tenían su característico comentario social mientras trataba con problemas, usualmente relacionados con el horror, a un nivel microscópico. Al igual que casi todas sus películas, estas fueron filmadas en, o alrededor, de la ciudad favorita de Romero: Pittsburgh, Pennsylvania.

En 1978, Romero regresó con el género de zombies con una película que pudo superar el éxito de Night of the Living Dead: Dawn of the Dead (“El Amanecer de los Muertos Vivientes”, 1978). Romero gestionó la separación de la franquicia de Image Ten, que metió la pata con los derechos de autor de la película original, permitiendo que esta entrara a dominio público, con el resultado de que Romero y sus inversionistas originales no tuvieran derecho a beneficio del lanzamiento de la película en video.

Filmada en el centro comercial Monroeville Mall de Pennsylvania durante la noche, Romero cuenta la historia de cuatro personas que deben escapar de una epidemia de zombies, encerrándose dentro de lo que ellos piensan es el paraíso, antes de que la soledad los convierta en victimas de su propia codicia y la de una pandilla de motociclistas. Filmada con un presupuesto de 1,5 millones de dólares, la película ganó sobre 40 millones a nivel mundial y fue nombrada una de las mejores películas de culto según la revista Entertainment Weekly en 2003.

La película también marcó el primer trabajo de Romero con el brillante artista de maquillaje y efectos especiales, Tom Savini. Después de 1978, Romero y Savini formaron equipo muchas veces.

El éxito de Dawn of the Dead permitió a los cineastas tener presupuestos más grandes y mejores elencos. Primero fue Knightriders (“Los caballeros de la moto”, 1981), donde trabajó por primera vez con un joven y prometedor Ed Harris. Luego vino quizás su película más al estilo de Hollywood, Creepshow (1982), la cuál marcó la primera -pero no la última- vez en que Romero adaptó un trabajo del afamado novelista de horror Stephen King. Con muchas grandes estrellas y la distribución de un estudio grande, Creepshow fue un éxito moderado y dió lugar a una secuela, que también fue escrita por Romero.

El declinar de la carrera de Romero vino a finales de los 80’s. Su última película ampliamente divulgada fue la siguiente película de su saga Dead: Day of the Dead (“El Día de los Muertos Vivientes”, 1985). Ridiculizada por los críticos, tampoco recolectó mucho en la taquilla. Sus últimos dos esfuerzos fueron The Dark Half (“La Mitad Oscura”, 1993), otra adaptación de Stephen King y Bruiser (“El Rostro de la Venganza”, 2000). Incluso el remake de la primera película de Romero, Night of the Living Dead (1990),escrita por él y dirigida por Savini, fue un fracaso en la taquilla.

Encasillado como solamente un director de horror y sus recientes películas ya no logrando el éxito de sus filmes de zombies, Romero no ha trabajado mucho desde entonces, para el gran disgusto de sus seguidores.

En 2005, 19 años después de Day of the Dead, con la distribución de un estudio grande, Romero regresó a su más famosa serie de películas y al subgénero del horror que creó con Land of the Dead (“La Tierra de los Muertos Vivientes”, 2005), una nueva exploración de la destrucción de la sociedad moderna a causa de los muertos vivientes, que recibió comentarios excelentes e indiferentes; incluso estuvo al tope de de la cartelera de EEUU en su primera semana de lanzamiento.

Su más reciente película es Survival of the Dead (“La Resistencia de los Muertos”, 2010), que trata sobre la lucha de dos familias en medio de un mundo posapocalíptico donde los muertos han regresado a la vida; la disputa se basa en la manera en que ambos bandos ven la situación que aqueja al planeta. Fue un fracaso con la crítica y en la taquilla.

En relación a su vida personal, Romero contrajo matrimonio con su novia, Nancy Romero, en 1971, pero se divorció en 1978. Desde 1981 hasta su divorcio en 2010, estuvo casado con la actriz Christine Forrest, con quien tuvo 3 hijos. En septiembre de 2011, contrajo matrimonio con Suzanna Desrocher, a quien conoció durante la filmación de Land of the Dead. Actualmente ambos viven en Toronto, Canadá. Desde 2009, Romero posee doble nacionalidad -canadiense y estadounidense-.

En este video, George Romero hace un cameo en el videojuego Call Of Duty: Black Ops, específicamente en la misión Call of the Dead. También aparecen los actores Michael Rooker (The Dark Half, Cliffhanger, The Walking Dead) Danny Trejo (Desperado, From Dusk Till Dawn, Machete), Robert Englund (Freddy Krueger en Nightmare on Elm Street) y Sarah Michelle Gellar (Buffy the Vampire Slayer).

Uno de los actores emblemáticos del cine de horror falleció en un día como hoy: Boris Karloff

Desde su muerte en 1969, ninguna figura de Hollywood ha podido suplantar a Boris Karloff como el Rey del Horror. Su característico físico y rostro lo convirtieron en la imagen más representativa del miedo.

William Henry Pratt -su verdadero nombre- nació el 23 de noviembre de 1887 en Camberwell, Londres (Inglaterra), en el seno de una familia numerosa, siendo el más joven de ocho hermanos.

Muy aficionado al teatro, Karloff abandonó la carrera diplomática para la que se estaba preparando (su padre era diplomático en la capital inglesa), y se marchó a Canadá a los 21 años para intentar buscar fortuna en el mundo de la interpretación.

En Ontario se unió a una compañía teatral, momento que aprovechó para cambiar su nombre real por el de Boris Karloff. Para sufragar sus gastos, comenzó a trabajar de bracero en una granja mientras poco a poco iba afianzándose como actor teatral, generalmente interpretando papeles secundarios en giras con diversas compañías que recorrían todo el territorio norteamericano.

En el año 1916 logró debutar en el cine como figurante en “The Dumb Girl Of Portici”, una película protagonizada por Anna Paulova y Rupert Julian. Durante un tiempo no tuvo suerte como intérprete y estuvo sin encontrar trabajo ni en el cine ni en el teatro. Se ocupó como camionero, una labor que compaginó con breves apariciones en películas de la Universal.

Durante la época del cine mudo Boris Karloff intervino en numerosos títulos, siempre como secundario, siendo una de sus películas más destacadas la versión de “El Último De Los Mohicanos” (1920), dirigida por Clarence Brown y Maurice Tourneur.

La llegada del cine sonoro supuso un punto a favor de Karloff. Aunque en la actualidad y a causa de los personajes que le caracterizan en su filmografía más básica puede ser contemplado como un hombre tosco y temible, Boris era todo lo contrario: afable, simpático, cordial, muy culto, refinado y profundo en la modulación de su expresión oral, aspecto que facilitó su asentamiento en papeles de más cuerpo a comienzos de los años 30.

Su debut en el cine hablado fue con “The Unholy Night” (1929), un film dirigido por Lionel Barrymore.

Con la película de Howard Hawks “El Código Penal” (1931), Boris Karloff perdió el anonimato entre el público. Ese mismo año, un actor de origen húngaro llamado Bela Lugosi había conseguido el estrellato personificando al Conde Drácula en una película dirigida por Tod Browning para los estudios Universal. El éxito del film provocó la recuperación de mitos literarios y legendarios del horror por parte del famoso estudio.

James Whale quería filmar una adaptación de la novela de Mary Shelley, “Frankenstein” (1931), y deseaba a Bela Lugosi para el papel de monstruo, pero este rechazó el papel alegando que no le interesaba aparecer sin diálogos y totalmente maquillado, ya que no le reconocerían sus fanáticos. Whale pensó entonces en Karloff, que aceptó sin dudarlo, poniéndose en manos del experto en maquillaje Jack Pierce.

El arte de Pierce, la impresionante creación de Boris Karloff y la realización de Whale consumaron una obra maestra que hizo de Karloff uno de los rostros más populares de los años 30 dentro del género de horror y actor fetiche para la Universal.

La década resulto memorable para Boris dentro y fuera del cine fantásico y de horror: “Sed De Escándalo” (1931) de Mervyn Leroy, “Scarface” (1932) de Howard Hawks, “La Máscara De Fu-Manchú” (1932) de Charles Brabin, “La Momia” (1932) de Karl Freund, “El Caserón De Las Sombras” (1932) de James Whale, “El Gato Negro” (1934) de Edward G. Ulmer, “La Patrulla Perdida” (1934) de John Ford, “La Casa De Los Rothschild” (1934) de Alfred Werker, “Horror En El Cuarto Negro” (1935) de Roy William Neill, “La Novia De Frankenstein” (1935) de James Whale, “El Cuervo” (1935) de Lew Landers, “Charlie Chan At The Opera” (1936) de H. Bruce Humberstone, “El Hombre Que Trocó Su Mente” (1936) de Robert Stevenson, “Los Muertos Andan” (1936) de Michael Curtiz, “Son of Frankenstein” (1939) de Rowland V. Lee o las entrañables (aunque irregulares) películas de Mr. Wong son algunos de los títulos más importantes que Boris Karloff protagonizó durante los años 30.

Bela Lugosi y Boris Karloff (¡Épico!)

Con Bela Lugosi hizo pareja en diversos films en este decenio: “El Gato Negro” (1934), “El Cuervo” (1935), “El Poder Invisible” (1936), “Son Of Frankenstein” (1939) y en la década siguiente coincidieron de nuevo en “Black Friday” (1940),”El Castillo De Los Misterios” (1940) y”The Body Snatcher” (1945).

Respecto a su vida amorosa, por esa época las parejas sentimentales en la vida marital de Karloff ya habían sido cuatro: Olive Wilton, Montana Laurena Williams, Helen Vivian Soule y Dorothy Stine. Con Stine tuvo a su única hija, a la que llamó Sarah. En 1946 encontró la estabilidad al lado de Evelyn Helmore.

En los años 40, 50 y 60 Boris Karloff continuó trabajando a destajo, tanto en el teatro (donde representó “Arsenic And Old Lace”), como en el cine y la televisión. Muchas producciones de esa época eran de bajo presupuesto, hecho que no impidió que se convirtieran en estimables trabajos.

Sus mejores títulos fueron “La Zíngara y Los Monstruos” (1944) de Erle C. Kenton, “La Isla De Los Muertos” (1945) de Mark Robson, “The Body Snatcher” (1945), “Bedlam” (1946) de Mark Robson, los tres últimos producidos por el gran Val Lewton, “La Vida Secreta De Walter Mitty” (1947) comedia con Danny Kaye, “Los Inconquistables” (1947) de Cecil B. De Mille, “El Cuervo” (1963) de Roger Corman, “El Terror” (1964), producido de nuevo por Roger Corman y “La Comedia De Los Horrores” (1964) del magnífico Jacques Tourneur.

Por esa época no cesó de parodiarse a sí mismo en títulos cómicos, como los protagonizados al lado de la humorística pareja Abbot y Costello y también tuvo tiempo para emplear su espléndida voz en films de animación para televisión como “How The Grinch Stole Christmas” (1965).

Boris Karloff siguió trabajando hasta poco antes de su fallecimiento, despidiendo su impresionante trayectoria artística con la mediocre película “Invasión Siniestra”.

Karloff nos dejó a causa de un enfisema pulmonar el 2 de febrero de 1969. Tenía 81 años.