Con la frente en alto: Victoria cayó por la mínima en la final del Nacional de fútbol Sub-13

Por: Francisco Meliñir

A 240 kilómetros de Victoria, el equipo de la Asociación Mariluán pisaba el sintético de San Pedro de La Paz ante el ruido incesante de cerca de 300 personas que viajaron para ser locales en la final en que el cuadro sub-13 enfrentaba a la selección de Quilpué. 

El equipo dirigido por Alfredo Benavides llegaba a buscar la copa en calidad de invicto, con 3 triunfos y 2 empates y solo un gol en contra. Panorama esperanzador, sumado al gran nivel de juego mostrado durante todo el campeonato. 

Tras el duelo por el tercer lugar, en el cual Iquique venció por 4-3 a Coltauco, Victoria salía a buscar el título. El inicio fue difícil, ya que en los primeros 6 minutos Quilpué contó con dos opciones de abrir el marcador. Luego de eso, Victoria despertó y a los 8 minutos un doble cabezazo en el área, tras un córner, le dio la primera opción. De ahí en más, el equipo de Mariluán dominó el partido, ganando en mediocampo, presionando en ataque, pero sin encontrar claridad en los metros finales. Finalizaba el primer tiempo en tablas.

Los primeros minutos del segundo tiempo fue un ir y venir, con Quilpué ganando la posesión del balón y complicando la fuerte defensa de Victoria, sin embargo, la presión duró menos de 10 minutos, y Victoria volvió a tener el control del partido, pero con las mismas falencias que la primera parte: falta de conexión entre el mediocampo y los delanteros. El elenco de la quinta región apostaba a salir con pelotazos y ganar en velocidad, y así pudo complicar un par de veces. Victoria intentaba con remates desde fuera del área que se iban elevados o a las manos del portero. 

A los 25 minutos de la segunda parte y cuando la definición por penales se acercaba, un pase cruzado hacia la izquierda de la defensa victoriense fue capturado por Vicente Castro, que cede para Gabriel Aguirre, quien engancha de derecha y remata cruzado de zurda. La pelota se mete en el arco y Quilpué ponía el 1 a 0 que le dio el título de campeón Nacional Sub-13. Con 5 minutos por delante, más 3 de adición, Victoria tuvo una más que pudo cambiar el resultado. Un tiro libre sobre la izquierda, que Benjamín Brevis estrelló contra el travesaño. Fue la más clara de Victoria cuando la final se acababa. 

CON LA FRENTE EN ALTO

Luego del pitazo final, algunas lágrimas se vieron en los jugadores de Victoria, sin embargo, el orgullo por haber alcanzado la final y ser el segundo mejor equipo sub-13 de Chile, los deja con la frente en alto. Su técnico, Alfredo Benavides, analizó lo alcanzado en el nacional, «Fue mucho más de lo que esperábamos. Nosotros pretendíamos tener un buen desempeño, tras volver a un nacional luego de 30 años, y llegamos a la final. Independiente del resultado, tuvimos más frutos de lo que esperábamos. Tenemos que agradecerle un montón a esta generación de jugadores por la entrega que tuvieron».

Tras agradecer el apoyo de los victorienses, quienes estuvieron presente durante todo el torneo e hicieron ver a Victoria como locales, Benavides señaló que «yo terminó aquí mi trabajo, viene otro equipo técnico a hacerse cargo, pero hay que seguir trabajando y tomar esto como un punto de inflexión. La forma en que se trabajó da buenos resultados» cerró. 

El portero de la Asociación Mariluán, Enzo Luengo -quien solo recibió 2 goles en todo el Nacional-, se mostró contento por estar en el partido final, pese a no quedarse con la copa, «para nosotros llegar a la final es ganar, pasamos por muchas cosas y estar en la final es un orgullo. Estamos felices de haber llegado a este punto, aunque sentimos que pudimos haber dado más, tuvimos mejor juego que ellos». 

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