Victoria despidió con gran asistencia a reconocida profesora de religión, Diomedes Fuentes

La educadora dejó de existir, tras prolongada enfermedad, destacando sus habitúes, comunidades religiosas, educacionales y exalumnos, sus intachables condiciones humanas, y en especial, el compromiso con el Evangelio.

Por: Manuel Burgos

Ser profesora de religión durante 42 años, no sólo le permitió a Diomedes del Carmen Fuentes Barra, instruir a escolares en una materia que la llevaba en las venas, sino que también, acercar al Señor a su comunidad circundante, iniciada en Selva Oscura y proseguida por 77 años, siendo Victoria, quien la acogió en gran parte de ellos.

Los  innumerables exalumnos de Diomedes (del griego, “Pensamiento de Dios”) dieron muestra y testimonio constantemente de una verdadera apóstol de la Fe Católica, que no sólo se contentó en la dictación de la materia en los períodos lectivos, sino que la proyectó para acercarla a Dios en las comunidades que le correspondió ejercer, y que fue Victoria, la ciudad donde formó su hogar, con su marido, Francisco Muñoz Fonseca por 51 años, que Dios premió con la llegada de la única hija, María Loreto; dos nietos, sus hermanos, en unión con Sor Thelma, que se dedicó a la Vida Consagrada, ingresando como religiosa, a la Orden de la Bieventurada Virgen María de La Merced.

La Parroquia de Nuestra Señora de La Merced se vistió de gala para celebrar la pascua de una de sus hijas predilectas, el martes 30 de Octubre, a las 11 horas, ante un templo colmado de fieles que, de este modo, exteriorizaban su aprecio y reconocimiento a la hermana llamada por el Señor.

EJEMPLO DE VIDA

La Sagrada Eucaristía la presidió el Padre Párroco, Fray Pedro Juan Díaz Rodríguez, concelebrada por el actual Vicario de la Parroquia Santo Tomás de Villanueva de Temuco, Presbítero Luis Antonio Barrientos Riquelme; el religioso conoció del actuar de la difunta cuando era Cura Párroco de la Parroquia San Francisco de Asís de Selva Oscura, ampliando los conceptos vertidos, en el mismo sentido, por el padre Díaz en el inicio de la Santa Misa; por su animadora, Nilda Pichún Morales, quien hizo hincapié en los principios cristianos que inculcó en vida la educadora, tanto en el seno familiar, como de su vida en general.

Argumentos del mismo tenor, dieron a conocer, su exalumno y ahijado, Eduardo Muñoz Morales, actualmente residiendo en Lautaro; y Betty Godoy, de Villa Cautín, quien compartió con Fuentes Barra, cuando se desempeñaba en Selva Oscura, acompañando un numeroso cortejo a la extinta maestra, hasta el cementerio local, donde descansan sus restos.

 

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