Película recomendada: A todos los chicos de los que me enamoré, una comedia romántica que hace sentirse bien

Adaptación de la novela del mismo nombre, esta película a todas luces continuará la exitosa trilogía escrita por Jenny Han.

Por: Rocío Toledo

Cuando Netflix anunció que adaptaría el bestseller juvenil «A todos los chicos de los que me enamoré» de Jenny Han, ocurrieron dos cosas simultáneamente: emoción y miedo. ¿Este sería otro intento fallido del cine? Los fanáticos tuvieron que esperar hasta la tercera semana de agosto, cuando la película finalmente fue estrenada en el catálogo del gigante del streaming, llevándose una grata sorpresa.

La premisa de esta cinta, particularmente, no tiene mucho de esa cuota original que marque algún hito o ponga la base para abordar temas en específico. Es una comedia romántica protagonizada por Lara Jean (Lana Condor), una adolescente que, como muchas, vive en las nubes.

Además de devorarse novelas románticas -soñando con encontrar al chico ideal y enamorarse-, la joven también disfruta de escribir cartas de amor. Tiene un inusual pasatiempo de escribir misivas, guardarlas dentro de una caja y jamás enviarlas.

Sin embargo, como toda película, tiene que haber un conflicto en la historia y en ésta, ocurre cuando de forma misteriosa sus cartas son enviadas a sus respectivos destinatarios. El caos y la vergüenza colisionan en su vida, obligándole a actuar rápido y, sin pensar, decide besar a Peter (Noah Centineo), uno de los cinco chicos que recibieron su dedicatoria de amor.

La película de Netflix tiene una duración de 1 hora 39 minutos.

De esta manera, la protagonista se enfrascará en una aventura amorosa con Peter, de quien finge ser novia para ‘guardar las apariencias’ y ahorrarse problemas. Una idea de lo más descabellada, pero que en el fondo se entiende; son adolescentes, ¿no? Cometen locuras, se enamoran con cada célula de sus cuerpos, aprenden de sus errores y crecen. Esto último muy bien lo comprenderá Lara Jean.

En este punto de quiebre, la cinta toma todos los clichés del cine adolescente pero, esto en el sentido bueno de la palabra. La historia se torna divertida y dulce, liderada por personajes encantadores que podrían ser reales. Sobre todo, Lara Jean, quien es todo menos perfecta pero tiene una personalidad tan bien construida que de seguro representará a muchas espectadoras.

A diferencia de otras películas, no intenta crear un precedente dentro del género sino todo lo contrario, volver al origen de éste y concentrarse en  tal solo un objetivo: entretener sanamente. A todos los chicos de los que me enamoré es de esas historias que hacen sentir bien y, que por lo mismo, se pueden disfrutar una y otra vez.

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