Película recomendada: Retrato del primer amor en Chesil Beach

Basada en la novela homónima de Ian McEwan, los protagonistas se enfrascan en un apurado pero profundo romance.

Por: Rocío Toledo

Retrocedemos en el tiempo a los años 60, donde se sitúa Chesil Beach, una adaptación más a las obras literarias del escritor inglés Ian McEwan -quien, a todo esto, colabora como guionista en este proyecto-. Muchas películas han trasladado su trama a esta época y sin embargo, me aventuraría a decir que ha sido la primera vez que siento que es tan alejado de la actualidad. 56 años nos separan de los eventos acontecidos en esta cinta y se notan.

En Chesil Beach tenemos a nuestros protagonistas; Edward Mayhew (Billy Howle) y Florence Ponting (Saoirse Ronan), joven pareja que, dentro de una habitación de hotel, dan inicio a su luna de miel y, específicamente, a su noche de bodas. Es, de esta manera, que se da paso a una serie de flashbacks que se toman la pantalla para aportar más información a este romance.

Se exhibe el momento en que sus miradas se cruzaron para luego situarse en el periodo en que se enamoran perdidamente del otro, hasta llegar a su boda. Vemos, la historia de su relación entremezclada con atisbos de otros subtemas importantes como la presión social, la diferencia de clases, los roles de géneros, entre otros. A medida que el filme avanza, el espectador va formando parte de su historia, conociendo mucho más de lo que ellos mismos manejan.

Los eventos guían de regreso al cuarto de hotel en el que se encuentran. Es un momento importante en sus vidas pero rápidamente caen en la cuenta lo inexpertos y nerviosos que se sienten respecto al sexo. Lo cual, no deja de sorprender considerando que son los años 60 y el movimiento hippie se expande a otros países. No obstante, dentro de estas cuatro paredes el tiempo se ha detenido para luego avanzar en un abrir y cerrar de ojos y desembocar en un lamentable desenlace.

La esencia de Chesil Beach es el amor juvenil, ese apresurado en el que se actúa más que piensa o razona. Ese amor valiente que le hace frente a cualquier obstáculo que se presente solo para conseguir su cometido: ver a una pareja feliz. Grave error andar a tientas. La falta de comunicación es el cáncer de toda relación y muy pronto, a orillas del mar, los protagonistas descubrirán la importancia de dar a conocer sus más profundos sentimientos mientras la construcción idealizada del amor que tienen en sus mentes, comienza a caerse a pedazos igual que un castillo de arena.

Esto es desolación y arrepentimiento, pero también aprendizaje personal y amor, mucho amor en una inocente historia que atrapa, conmueve y deja queriendo saber más.

Los actores Saoirse Ronan y Billy Howle en la playa Chesil.
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