Infarto al corazón puso fin al peregrinar en Victoria de Mauricio Rodhes Quezada

Falleció de un ataque cardíaco y tras Misa de Exequias, sus restos se sepultaron en el Cementerio Municipal de esta ciudad.

Por: Manuel Burgos

Menor de cuatro hermanos, formó parte de una familia que marcó una tradición en la ciudad, donde sus progenitores estuvieron ligados a la educación y al comercio, y un infarto al corazón puso fin a sus agitados días, la madrugada del miércoles 04 de abril, en su casa habitación de calle Urrutia. Mauricio Cecil Rodhes Quezada dejó de existir a los 66 años de edad, y fue hallado por uno de esos amigos que nunca fallan, que no se fijan cuántas erres tiene su apellido sino que lo aceptan por su forma de ser, agrade o no a la comunidad circundante: Manuel Ayala, que se desempeña como trabajador del Sistema de Concesión de Tarjetas de Estacionamientos de Victoria, dijo al periodismo que iba todos los días a verlo , ya que padecía de problemas cardíacos y fue quien dio aviso para auxiliarlo, pero ya demasiado tarde.

ANCUDITANO
Su hermana mayor, Sor María Teresa, de la Congregación de las Hermanas Maestras de la Santa Cruz, de la que fue Superiora Provincial y hoy reside en Temuco, narra que sus padres Juan y Albina, se establecieron en Victoria, ciudad en la que nació y, posteriormente marcharon a Ancud, donde lo hicieron sus hermanos Juan Pablo, que más tarde fallecería en Renaico; Susana, hoy profesora acogida a Jubilación; y Mauricio; años más tarde, vuelven a Traiguén y, finalmente, a esta ciudad del Mariluán, donde su papá hacía clases en el Colegio Instituto Victoria; aquí realizó todos sus estudios y asistía regularmente a las reuniones de los ExAlumnos, el menor de los hermanos; y también Rodhes Azema, dictaba sus clases, en el Colegio Santa Cruz, y la jefe de Hogar atendió una librería en el mismo edificio de la Comunidad Mercedaria.

“Mauricio trabajó en miles de cosas -comenta la religiosa- y deja dos hijos: Mauricio Andrés y Claudio, quienes hoy viven en la ciudad de Santa Cruz; a él le gustaba mucho escribir y apreciaba siempre las clases de Castellano que realizaba en el Colegio institutano, el Padre Francisco Ibañez Mellado; y a él le gustaba escribir poemas y cuando algún acontecimiento lo impresionaba o le gustaba, lo enviaba al diario local “Las Noticias”. Añade que su hermano menor “era una persona sociable, amistosa y para mi, que no siempre estuve en Victoria, yo apreciaba mucho esa red de amistades que él tenía y que yo sabía que funcionaba, aunque yo no estuviera o mi hermana que estaba más lejos; cada vez que él tuviese alguna complicación, no faltó que le tendieran una mano, en cualquier circunstancia que fuera y eso yo lo valoro mucho”.

MISA DE FUNERAL
La comunidad despidió a Mauricio Cecil, durante el Velatorio y Misa de Funeral en la Parroquia de Nuestra Señora de La Merced, el viernes 06 del presente, a las 12 horas, oficiada por el Padre Rector, Fray Pedro Juan Díaz Rodríguez; concelebrada por el exrector del plantel, Fray Rodrigo Aguilar Gómez y que contó con la asistencia de su familia; del concejal Carlos Romero Urrutia; de sus amigos y una delegación de la Casa Madre de la Congregación de la Santa Cruz de Temuco. Los restos de Rodhes Quezada se sepultaron en el Cementerio Municipal local, donde también descansan los de sus padres, con acompañamiento de familiares, amigos y religiosas.

Comparte esta noticia...Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *