Salvador, la historia del perro que nos pone en jaque como sociedad

Mi nombre es Pamela Reuse y soy la presidenta de la agrupación Patitas de Victoria.

Este es el caso de Salvador. La presencia de este perrito acá en la ciudad de Victoria nosotros la supimos por un caso súper cercano a nosotros. Había un perrito que deambulaba por los potreros cercanos a Victoria, ni siquiera en la ciudad. Empezamos a publicarlo sin ningún registro fotográfico ni nada, sólo sabiendo que andaba un perrito con algo en el hocico amarrado y no sabíamos lo que era.

Después, por la publicación por Facebook -donde tenemos más adeptos y más gente que nos ayuda a ubicar los casos y participa con donaciones-, nos enteramos que el perrito andaba por acá por el centro de Victoria, pero nadie nunca ha tomado un registro de eso, hasta que finalmente con Denisse Dufey vimos al perrito a una cuadra de la plaza de Victoria y dijimos “al perrito no lo vamos a dejar ir” y lo vamos a seguir hasta atraparlo.

Fue así, corrimos y corrimos -Denisse más que yo, obviamente-. Yo iba atrás en el auto. Si lo atrapábamos, lo subíamos al vehículo, pero fue recorrer calles y calles. El perro estaba muy desnutrido, era un huesito, ya no había musculatura, todo ya lo había consumido su organismo, pero dijimos que no le íbamos a dar tregua, lo vimos y lo atrapamos.

Fue así, el perrito ya con muy poquitas energías y muy poca fuerza se empezó a agotar y caminaba más lento, hasta que finalmente un amigo de la agrupación nos vio y nos ayudó a atraparlo, y eso lo hicimos allá cerca del Padre Hurtado, por calle Miraflores. Lo detuvimos y ahí recién vimos la magnitud del daño que este animalito tenía. Obviamente no sabíamos qué hacer, si sacarle la venda del hocico, si llevarlo a una veterinaria, optamos por lo que creíamos que era mejor, que recibiera atención de algún profesional.

Lo llevamos a una veterinaria, le dieron los primeros cuidados, limpieza de su herida, que era muy grande, con un sistema óseo expuesto. Hasta ese minuto nosotros no sabíamos la historia del perro, no sabíamos por qué tenía eso en el hocico y nosotros obviamente no nos fijamos que tenía una herida en una pata, para nosotros era impactante ver que este animal tenía destrozado el hocico, destrozado.

A través de las publicaciones que hicimos en Facebook, la gente nos fue comentando que efectivamente lo conocían, que sabían del caso, cómo se había originado ésta herida.

Nosotras ahora conocemos la historia. Por un intento de querer salvar su pata de sacar un huache que tenía en su mano, como el perrito era tímido y con el dolor se colocaba un poquito más violento o agresivo, decidieron amarrarle el hocico para que no los mordiera y en eso a alguien se le ocurrió ponerle una huincha aisladora en el hocico.

 

Cuántas vueltas le dio, cuánto presionó, no lo sabemos. La cosa es que lograron zafarlo del alambre que tenía en su mano y el perro escapó, pero escapó con esta huincha en el hocico. Tal vez lo no adecuado, lo no correcto, lo que no se avisó es que había escapado a la vía pública un perrito en estas condiciones y así fue pasando el tiempo y el perrito se fue dañando cada vez más. Inicialmente la herida que se le causó en su hocico no fue de una mala intención, supimos que fue por querer ayudarlo con otra herida, se le causó un daño mayor, pero no hubo una intención negativa, no hubo dolo en esto.

Le hicieron atención en la veterinaria -lo que se pudo hacer acá en Victoria, que no es mucho-, lo justo y lo necesario, la limpieza, bajar un poco el dolor, la inflamación, tratar de alimentarlo, cosa que el perro no recibió. Nosotras con Denisse no teníamos ningún lugar donde llevarlo, que es lo que nos tenía más desesperada, porque se hacía un llamado a nuestros amigos, probablemente nadie pudo, nadie tenía el espacio, no tenía el tiempo, pero nadie se ofreció para hacerlo o los lugares que se nos ofrecían no cumplían con las condiciones mínimas que él debía tener porque era un perrito bastante complejo.

 

Y aparece siempre un ángel, que es una de nuestras grandes amigas y grandes colaboradoras, Carolina Soto, que nos dice que ella está dispuesta asumir los gastos y todo lo que signifique el tratamiento, los medicamentos, la estadía de Salvador -se nos abrió una ventana súper grande porque no teníamos donde tenerlo- y nos dice que busquemos una clínica en Temuco, cualquiera, y lo trasladamos para allá. Se optó -creemos- por la mejor, y el perrito fue trasladado el mismo día viernes en la tarde a la clínica Edén de Temuco donde él recibió todos los cuidados y las evaluaciones.

El pronóstico inicial era malo, o sea, nosotras con Denisse nos vinimos muy mal pensando que íbamos a tener un mejor diagnóstico. El diagnóstico era muy negativo, o sea con la posibilidad incluso de la eutanasia, que no iba a ser capaz de alimentarse por sí solo si es que tenía fractura, pero iban a intentar al día siguiente someterlo a una intervención quirúrgica que iba a ser decisiva y a la vez muy compleja para la condición física en la que estaba.

 

Resultó todo un éxito. El perrito, a pesar de tener poco y nada de energía, es un perro joven, y ha salido muy bien de su cirugía. Hoy se está alimentando solo, claro con alimentos en lata, alimentos remojados, harto líquido, hoy el perrito está comiendo solo, está tomando líquidos y tiene una familia. Lo iremos a buscar y va a ser parte de una nueva manada de puras perritas. Ahora igual hay que tener cuidado que no se le infecte, que no tenga una infección ósea, va a quedar con hartos antibióticos, una alimentación especial y hartos analgésicos. Son cuidados que el doctor de Temuco sugiere que se hagan en una casa donde reciba cariño, porque allá está igual en un canil, está solito, entonces la recuperación de él si ve gente, ve cariño, ve afecto, ve otros perros, ve sol, ve pasto, ve tierra, su recuperación mental -porque hoy es la recuperación física y mental de él.

Es un perrito que ha estado bastante deprimido, entonces el estar acompañado significa tanto una recuperación física como mental para él y ya mañana lo iremos a buscar y va a quedar instalado en su nuevo hogar.

 

Seguro tienes algo que decir

Loading Facebook Comments ...

Deja un comentario